¡Cárceles Vip!: un cheque en blanco que hará sobregirar la cuenta del Gobierno

 

¡Cárceles Vip! Ése es el nombre que se está utilizando para graficar, de alguna manera, las irregularidades registradas al interior de las celdas de los recintos penitenciarios de la Región Metropolitana, en las que se han denunciado lujos por parte de un reducido grupo de internos.

¿De qué grupos estamos hablando? De narcotraficantes que, por ejemplo, están en la Calle 6 de la ex Penitenciaría de Santiago, quienes se organizan y presentan proyectos para ir adjudicándose bienes, como si su estadía en la cárcel fuera estar un tiempo de vacaciones, en una suerte de resort, entre cuatro paredes, pero bien acomodados. Al día de hoy, lunes 5 de agosto en la Calle 6, hay 323 reos en la ex Penitenciaria, recinto que, en total, tiene una población penal de 4.830 reclusos.

Manuel Catalán, presidente provincial de la Asociación Nacional de Funcionarios Penitenciarios (ANFUP), en entrevista con The Times Chile, señala que estas situaciones evidenciadas en la Calle 6 de la ex penitenciaría y en Colina II, Módulo Beta (de narcotraficantes), “ocurren hace más de una década. Christian Alveal (director nacional de Gendarmería), fue jefe de gabinete y asesor de administraciones anteriores, pasó por esos sectores y no denunció. Se hizo un levantamiento de todos los recintos penales a nivel nacional, con respecto a las celdas vip y, justo, Punta Peuco quedó fuera de ese levantamiento de información”.

El dirigente sostiene que “existe el Reglamento de Establecimientos Penitenciarios Nº 518 -de 1998- que da la posibilidad de que los internos hagan sus peticiones, verbalmente o por escrito y la autoridad tiene 15 días para dar respuesta. Todo lo que se ha evidenciado de las celdas vip obedece a permisos otorgados por las jefaturas, me refiero, a los mandos”.

El Artículo 58 de este Reglamento señala expresamente que “los internos tendrán derecho a efectuar peticiones a las autoridades penitenciarias, las que deberán efectuarse en forma individual, verbalmente o por escrito, debiendo ser, necesariamente, cursadas y contestadas por escrito o verbalmente por el Alcaide, en las audiencias que conceda. En ningún caso, el encargado de su recepción podrá negarse a recibirlas o a tramitar las peticiones. Toda petición debe ser respondida en el plazo de 15 días corridos o, a lo menos, dentro del mismo plazo, deberá informarse el estado de tramitación en qué se encuentra. El ejercicio de este derecho no opta a la interposición de los recursos judiciales que sean pertinentes”.

The Times Chile accedió, en exclusiva, a la Resolución –con fecha 6 de febrero de 2019-, que aprueba disposiciones generales para el ingreso, registro y control de especies permitidas, prohibidas y restringidas que sean ingresadas por las visitas o mediante encomiendas en los establecimientos penitenciarios del subsistema cerrado…”.

Llama la atención que en el Párrafo Nº 3, Artículo Nº 24, de manera poco clara, se hable de artefactos eléctricos que pueden ingresar a las cárceles, sin que se haga el debido detalle, dejando, prácticamente, al criterio de las jefaturas lo que se acepta y lo que no. Se plantea, en tal sentido, lo siguiente: “Se entenderá por artículos eléctricos, todos aquellos artefactos que requieran principalmente para su funcionamiento energía eléctrica, pilas o baterías”.

En la práctica, entonces, a las cárceles, según ese artículo, bienvenidos los televisores, celulares, refrigeradores, hornos eléctricos, equipos de música, lavadoras, centrífugas, calentadores de agua, o sea, todos los artículos eléctricos que usted se imagine.

-Manuel, ¿Cómo los internos de la cárcel compran los materiales como piso flotante, televisores,  radios y otro tipo de equipamiento?

A través de completadas, de rifas, venden sopaipillas, fabrican muebles y los venden al exterior. Todo está autorizado por las jefaturas. Se habló de los gendarmes, pero hay que hacer la diferencia, porque tenemos  superiores jerárquicos y subalternos y los subalternos no autorizan ese tipo de situaciones, son las jefaturas las que dan el visto bueno al ingreso de artefactos eléctricos, de lavadoras, de juegos play y elementos ostentosos.

-¿Y los internos tienen dinero, en las cárceles?, ¿eso, está en conocimiento de las jefaturas?

Los reos manejan un montón de plata. Cada uno puede tener hasta 3 UTM ($49.033).  En la Calle 6, al día de hoy, hay 323 internos –de una población penal total de 4.830-.

-Si cada uno de estos 323 reos de la Calle 6 tiene un tope máximo de dinero en efectivo, equivalente a 3 Unidades Tributarias Mensuales, estamos hablando de que manejan $47.512.977

-¿Qué grupo de reos son los que acceden, normalmente, a estos beneficios?

Por lo general, son los grupos que tienen un alto poder adquisitivo, me refiero a reos que cumplen condena por tráfico –Ley Nº 20.000-, ese tipo de reos –narcotraficantes-, en su mayoría, han sido beneficiados con estos privilegios. Se presentan proyectos a las jefaturas y éstas los autorizan, jefe de unidad, jefe operativo, jefe interno.

-¿Los otros reos no gozan de estos beneficios?

No, viven hacinados, si tienen un televisor es para 5 ó 6 personas, están en dependencias agotadas, algunos duermen en el suelo. El poder adquisitivo que ostenta un traficante abarca a los demás, ellos también con ese poder adquisitivo tratan de “comprarse” a los otros reos y, por lo mismo, es poco probable ver una rencilla entre un narcotraficante y un bandido común.

-En mi profesión, he ingresado a la ex Penitenciaría para hacer reportajes de investigación, sin señalar que soy periodista y me han desnudado y revisado por completo. Y, acá, usted señala que, en este recinto, se ingresan materiales de construcción y artefactos eléctricos como si nada…

Así es. Los que autorizan todo esto son los oficiales de mayor grado.

-¿Es responsable, a su juicio, el director nacional de Gendarmería y el Alcaide?

Exactamente. Tengo las resoluciones en las que se detalla cómo se ingresan los artefactos eléctricos, cómo ingresa la madera, el cemento, por ejemplo, y todo se ingresa por la primera reja de la Unidad Penal. Y, así sea hace, porque está autorizado el proyecto y ¿quién autoriza los proyectos que se hacen al interior de la cárcel? Las jefaturas, los oficiales de mayor rango.

-Si bien, desde el Gobierno se anunció que se querellarían contra quienes resulten responsables de permitir estas celdas vip, en la práctica, no se adopten medidas concretas, ¿por qué?

Yo creo que aquí algo se saben entre Christian Alveal y el Ministro de Justicia –Hernán Larraín-, porque las pruebas son fuertes, no son casos aislados. Hago un llamado al Ministro de Justicia que no esté dando un cheque en blanco a personas que después le van a sobregirar la cuenta, porque la culpa va a recaer en él y en gendarmería.

Manuel Catalán asegura que “el director nacional de Gendarmería viene hace bastante tiempo encubriendo irregularidades al interior del servicio. Se jacta de ser una autoridad proba, pero resulta que da beneficios y permisos a narcotraficantes”.

El dirigente sostiene que “no puede ser posible que haya refrigeradores con carnes de primer corte?

-Insisto, ¿y, eso, está autorizado?

Están autorizados por las jefaturas. Y, ¿por qué acceden las jefaturas? Para no tener problemas con el internado. Recordemos que Colina II es la quinta Unidad Penal de Sudamérica más peligrosa. Todos los reos tienen la posibilidad de hacer sus peticiones y el criterio de la jefatura va a ser distinto siempre, no siempre será un sí o un no, pero por lo que se ha visto, en este último tiempo, los narcotraficantes han sido bastante beneficiados con estos privilegios.

 Elementos permitidos, prohibidos y restringidos por encomienda y visita